Al final todo se reduce a algo muy simple...uno puede vivir su vida tranquilo, puede intentar disfrutar de las pequeñas cosas o buscar las grandes,... uno puede ser alto o bajo, fuerte o débil...uno puede tener dinero, poder o enormes pretensiones...pero al final siempre llega un día en que uno se siente terriblemente solo y llora; y mientras llora desea con todas sus fuerzas q alguien le abrace...ese momento q hace consciente nuestra vulnerabilidad, provoca un impás, un antes y un despues, ya que este momento lo recordaremos toda nuestra vida, bien porq recibimos lo que necesitabamos o porq nadie nos abrazó...
...eso diferencia a las personas,... nos hace confiadas y conscientes de nuestras necesidades afectivas o duras y solitarias con un desasosegante y continuo sentimiento de desconfianza y perdida...Somos víctimas de nuestro trillado pasado,... del abrazo que nos faltó y de la mascara de autosuficiencia que hará que ya nunca nos atrevamos a solicitarlo....El calor de un abrazo sincero, la eneregia, la libertad, el poder curativo que tiene para el alma está completamente subestimado...Ciertamente pensar que "todo va a salir bien" derrota el miedo, y eso solo se transmite verdaderamente a través de un buen abrazo....Cuanto más tiempo pasa, cuando nos vamos haciendo mayores, las perdidas son más continuas y también más irreparables, las cicatrices más profundas y más visibles...démosles un poco de ungüento para hacerlas menos dolorosas, permitamonos sentir, con todo lo que esto significa...Aquella sensación de "fin del mundo" cuando nos faltó el abrazo no tiene q perseguirnos siempre...
...Todos, todos deberiamos tener nuestro abrazo... Quizá aun no sea tarde, pide el tuyo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario